martes, 29 de mayo de 2012

Cupcakes de frambuesa con mascarpone

No se debe confundir las madalenas, con los muffins o con los cupcakes.
  • La receta tradicional de madalenas lleva huevos, azúcar, mantequilla, harina de trigo, levadura y aroma de limón obtenido generalmente de la cáscara. En la receta tradicional francesa, se baten las claras de huevo a punto de nieve para dar más ligereza a la masa.
  • Los muffins son preparados principalmente a base de harina de trigo, huevo, aceite vegetal, leche de vaca, polvos de hornear, esencia (siendo la mas usual la vainilla) y azúcar. Son panes más o menos dulces y puede distinguirse entre la variante inglesa y la americana.
  • Un cupcake (literalmente pastel de taza) es una pequeña tarta para una persona, frecuentemente cocinada en un molde similar al empleado para hacer magdalenas o muffins. La idea de esta receta es de origen estadounidense, y está de moda decorar con cremas y virutas de colores.
Los cupcakes, además de ser más cómodos para repartir y almacenar, son una manera de ahorrar energía pues requieren muy poco tiempo de horneado, respecto a lo que supondría cocinar la misma masa en forma de tarta.


Ingredientes para el bizcocho (9 ó 10 madalenas)
* 3 huevos
* 75 g de azúcar
* 100 g de harina de arroz
* una punta de cuchillo de levadura química
* una pizca de sal
* ralladura de medio limón
* 40 g de frambuesas

Ingredientes para la cobertura
* 125 g de queso mascarpone
* 150 g de azúcar glace

Por una parte, se suben al punto de nieve las claras con la levadura química y la sal.

Por otra parte, se mezclan las yemas con el azúcar y la ralladura de limón y se remueven hasta que blanqueen. A las yemas se les añade una quinta parte de las claras montadas y se remueve con cuidado.

Se incorpora la harina a las yemas y, finalmente, se añade a cucharadas el resto de claras, con cuidado de que no bajen. El por qué de mezclar un poco de las claras con las yemas antes de añadir la harina es porque, si no, debido al poco líquido, la mezcla queda demasiado densa y sólo se mezclaría bien con las claras removiendo mucho. En tal caso, las claras se bajarían.

Finalmente, se introducen las frambuesas y se remueve un poco para que se dispersen. Otra opción es añadir antes las frambuesas. En este caso éstas sueltan un jugo que tiñe toda la masa ligeramente, pero he preferido crear un contraste visual entre la fruta y la masa.

Se reparte la masa en unas 9 ó 10 cápsulas y se hornea durante 20 minutos a 180º.

Antes de decorarlas, las cupcakes deben de reposar hasta que estén a temperatura ambiente.

Para decorar he hecho un frosting a base de queso mascarpone y azúcar glace. Se mezclan los ingredientes en la Kitchen Aid a alta velocidad y se introducen en una manga pastelera con boquilla 2D de Wilton.


Ya sabéis que yo siempre hago las masas muy poco dulces. En esta receta, el mascarpone dulce, el bizcocho ligero y las frambuesas, se complementan a la perfección formando un formidable trío de sabores.

¡Feliz día!

sábado, 26 de mayo de 2012

Pan de manzana

Hoy os traigo un pan muy original y, a pesar de ello, con un sabor bastante tradicional que acompaña a las mil maravillas cualquier plato.


Ingredientes
* 3,5 g de levadura seca de panadero
* 10 g de azúcar
* 1 dl de agua
* 125 g de manzana
* 450 g de harina
* 1 dl de leche
* 15 g de zumo de limón
* 5 g de sal


En un recipiente se pone la harina y se hace un huequito en medio. Se pone la levadura seca de panadero con el azúcar y el agua y se deja reposar hasta que empiece a burbujear un poco.

Encima de la levadura se echa la manzana rallada y, después, el resto de ingredientes. Como la humedad de la masa depende mucho del ambiente del entorno, si la masa os queda algo seca habrá que añadir más agua o leche. Se hace una bola y se deja reposar una hora.

Se parte en 9 trozos la masa y se da forma al pan sobre la bandeja de horno empapelada. Se vuelve a dejar subir otra hora.

El pan se hornea 35 minutos a 190º. Para que quede brillante, al apagar el horno, antes de sacar la bandeja, se pinta la superficie con leche. Se deja reposar en una rejilla hasta que esté templado y listo para disfrutar.


¡Feliz fin de semana!

miércoles, 23 de mayo de 2012

Bretzel

El nombre de este pan salado derivada del latín bracellus, 'brazo pequeño', debido a que su forma recuerda a dos brazos entrelazados.


Su origen parece estar relacionado con las festividades celtas que se realizaban al inicio de la primavera, cuando el sol transita por la constelación de Aries, el carnero, por lo que su característica forma representaría los cuernos de este animal zodiacal. Los romanos los llamaron panis tordus. Hacia el 610, los monjes benedictinos de Borgoña y Renania los adoptaron para entregarlos como premio a los niños que realizaban sus tareas escolares. Ellos explicaban que los Bretzel representaban los brazos de un niño realizando sus plegarias y los llamaron brachiola o pretiola. Su representación más antigua aparece en el Hortus Deliciarum, de Herrada de Landsberg, realizado en 1190, donde aparece la escena de un banquete en el que participan la reina Ester y su esposo el rey persa Jerjes I el Grande. Sobre la mesa, se observa un Brezel a la derecha del rey.


Ingredientes para la masa
* 250 g de harina
* 3,5 g de levadura de panadero seca
* 80 ml de agua
* 80 ml de leche
* 10 g de mantequilla en pomada
* 5 g de sal
* una punta de cuchara de miel

Ingredientes para la salmuera
* 1 l de agua
* 1 cucharada sopera de sal
* 100 g de bicarbonato de sodio

Se diluye la levadura en el agua a temperatura ambiente y se deja reposar entre 15 y 30 minutos, hasta que empiece a hacer burbujitas. En un cuenco se echa la harina y el resto de ingredientes y se amasan hasta que la masa no se pegue a las paredes del recipiente ni a las manos. Se deja reposar, en un ambiente cálido, una hora o hasta que doble su tamaño.


Se parte la masa 4 partes y se da forma a los panecillos. Se vuelve a dejar crecer unos 30 minutos. En este punto es cuando hay que hacer la salmuera, llevando a ebullición el agua con bicarbonato y sal, en una cacerola de acero cromado. Se retira la solución del fuego y se sumergen los panecillos en ella antes de ponerlos sobre la bandeja del horno. Para esto podemos ayudarnos de una espumadera de freír. Si se quiere, también se pueden decorar con sal gorda.

Los Bretzels se hornean durante 20 minutos en el horno precalentado a 200º y, al sacarlos, se rocían con leche para que la superficie quede brillante.


¡Feliz día!

domingo, 20 de mayo de 2012

Tarta de maíz con manzana y nueces {el vals de las flores}

Llevo dando vueltas a esta receta un par de días. Quería hacer una tarta sin gluten, que no fuera demasiado pesada. La opción frutos secos molidos siempre queda estupenda, pero su alto contenido en grasa hace las tartas muy pesadas. Por otra parte, sigo probando el uso de leche como sustituto de la mantequilla. El resultado es una tarta algo húmeda, ligera por sus ingredientes, poco dulce y con mucho sabor a fruta. A mí me ha convencido.

Si se quiere, además, una tarta sin lactosa, no hay más que sustituir la leche de vaca por leche de almendra o soja.


Ingredientes
100 g de harina de maíz
300 ml de agua
1 pizca de sal
75 g de maicena
75 g de azúcar
75 ml de leche desnatada
2 huevos
1/2 cucharadita de bicarbonato
1/4 cucharadita de cremor tártaro
1/4 cucharadita de canela en polvo
1/8 cucharadita de jengibre en polvo
1 chorrito de zumo de limón
1 manzana
30 g de nueces

En una cacerola se mezclan la harina de maíz, el agua y la sal. Se hierve la papilla hasta que el agua se haya evaporado casi por completo, quedando una textura similar a la del puré de patatas.

En un cuenco se mezcla la harina de maíz hervida, la maicena, el azucar, la leche y las yemas. Cuando la masa haya quedado homogénea, se añaden el bicarbonato, el cremor tártaro, la canela, el jengibre y el zumo de limón. A continuación se añaden las claras, subidas a punto de nieve y, por último, las manzanas cortadas en dados de aproximadamente 1 cm de largo. Las nueces pueden añadirse también en este momento o añadirse más tarde a modo de decoración.

Se hornea la tarta a 180º durante una hora. Se deja enfriar antes de desmoldar.


Y teniendo que ver con las nueces, aunque sólo en el nombre, os dejo uno de mis vals favoritos, del Cascanueces, el vals de las flores de Tschaikowsky (bailado por el Royal Ballet).



¡Feliz domingo!

martes, 15 de mayo de 2012

Smoothie de fresas y naranja

Este año el calor fuerte ha llegado muy pronto y repentino. Hace sólo una semana fui a trabajar con abrigo y un compañero me avisó de que daban sol para el fin de semana... ¿¿pero tanto?? El domingo estuve de barbacoa, y no sabía dónde meterme para huír del sol. Porque a mí me gusta el sol, pero el de invierno. Ése que hay en Madrid, los días con cielo azúl intenso, en el mes de febrero. Esos días en los que uno puede salir a pasear y estar 10 horas en la calle. Pero, el sol del verano, ése es otra cosa. De ése me escapo y voy buscando sombras para no encontrarlo.

Con este calor, me apetecen muchísimo los smoothies. Desde que empieza el calor en mayo/junio, hasta que termina en octubre/noviembre, todos los días me gusta tomar un refrescante smoothie.


El secreto fundamental es no añadir hielo. Esto es muy importante. Si se añade hielo, se agua la mezcla y, es por eso que, encontraréis muchas recetas de smoothie que incluyen azucares u otros aditivos para resaltar el sabor de la fruta. Si gusta mucho el dulce, se añade plátano o mango, incluso melón, piña o pera, si están maduros.

El smoothie tiene que tener un punto espeso, pero que se pueda tomar con pajita, por otra parte, si queda muy líquido, prácticamente es como un zumo de licuadora. El juego de densidades se hace aportando diferentes proporciones de fruta en trozos y de zumo. Las proporciones las tendréis que ir probando vosotros mientras preparáis el smoothie.

Los trocitos de fruta se añaden congelados. No hace falta comprar la fruta congelada. Unas fresas o unos trozos de piña están totalmente congelados en unas 4 horas. No hay que olvidar cortar la fruta un poquito, para que luego no sea imposible triturarla.

Por otra parte, el zumo se puede sustituir por leche (para conseguir un batido clásico frappé) o por leche de soja, avena, yogurt o incluso té o café (¡¡con café no lo he probado pero puede ser la bomba café y plátano!!).

Después de estos consejos, sólo hay que elegir la fruta y el zumo.


Ingredientes (para 2 personas)
* 14 fresones medianos congelados
* zumo de 2 naranjas

Se introducen los fresones y el zumo en un recipiente y se machacan con la batidora. Si el smoothie ha quedado demasiado espeso, se añade más zumo. En caso contrario, se añaden más fresones. Si se quiere dar un toque dulce, se añade un trocito de mango o de plátano.


¡Feliz día de San Isidro!

martes, 8 de mayo de 2012

Shortbread

El shortbread es un tipo de galleta tradicional de Escocia. Se elabora sin levadura, con una parte de azúcar blanco, dos partes de mantequilla y tres partes de harina. Tradicionalmente se hacía con harina de avena, y puede llevar otros ingredientes como arroz o harina de maíz para alterar la textura.


Según lo anterior, si utilizo 150 g de harina, tendría que utilizar 100 g de mantequilla y 50 g de azúcar... Me encantan las galletas de mantequilla, pero me gustan demasiado. Si se reduce la mantequilla, el sabor puede llegar a ser parecido si la mantequilla utilizada es sabrosa, pero el tacto no lo es, volviéndose unas galletas mucho más duras. ¿Y cómo conseguir una receta light? Se me han ocurrido varias ideas, que todavía tengo que experimentar. Aquí va la primera de ellas, en la que he sustituido parte de la mantequilla por leche desnatada. Tanto en tacto como en sabor no he obtenido una diferencia apreciable. ¡Tenéis que probarlo!

Ingredientes
70 g de harina de arroz
80 g de harina de trigo
50 g de mantequilla
50 ml de leche desnatada
25 g de azúcar glace
20 g de azúcar blanco
aroma de vainilla
sal

Se mezclan todos los ingredientes. Se hace una bola y se mete en la nevera. Como parte de la mantequilla ha sido sustituida por leche, la masa puede estar algo pringosa incluso al salir de la nevera. Habrá que manejarla con cucharas o simplemente se enharinan las manos.

Se da forma a las galletas y se introducen en el horno a 160º durante 20 minutos. Se dejan enfriar en una rejilla y se decoran con chocolate blanco y arándanos deshidratados.


Estas galletas dan mucho juego, cambiando las proporciones de las diferentes harinas, alterando las proporciones y texturas de los azúcares y, por último, jugando con los lácteos. ¿Os animáis a jugar con los shortbread?

Podéis encontrar otra versión estupenda de shortbread en el blog de Paula (En mi enredadera).

¡Feliz semana!

domingo, 6 de mayo de 2012

Quesada

Me gusta mucho ir a Cantabria: el verde de los montes, el clima, la tranquilidad... Disfruto mucho también de las comidas y, sobre todo, de los postres. Los sobaos me apasionan, también los picatostes y la quesada. Esta receta me la dio un compañero de máster cántabro, hace ya varios años, y, desde que la probé, me gusta más que cualquiera que pruebe en ningún sitio.


La elección del queso fresco utilizado influye muchísimo en la textura de la quesada. Si se utiliza queso tipo Philadelphia, se convierte en una New York cheesecake. Con queso fresco tipo Burgos, se convierte en una tarta de queso típica española. Descubrí que con la cuajada, se obtiene una auténtica quesada.

Ingredientes
1 kg de cuajada
225 g de azúcar
125 g de maicena
80 g de mantequilla en pomada
2 huevos
ralladura de medio limón
3 cucharaditas de levadura en polvo
una ramita de canela


En un recipiente se ponen todos los ingredientes (menos la canela) y se baten, sin necesidad de que desaparezcan todos los grumos.

Elegid un molde cuadrado o rectangular acorde a la cantidad hecha. Cuando hago la receta entera, suelo utilizar unos moldes de aluminio que venden en los supermercados. En éstos queda genial. Esta vez he hecho media receta y he utilizado un molde de Pyrex engrasado con mantequilla.

Se vuelca la mezcla en el molde y se coloca la canela, partida en trocitos de 2 cm de largo, en distintas partes de la quesada.

Se hornea durante 40 minutos a 180º y al sacarla se quitan los palitos de canela. Se deja enfriar, pues según se vaya templando aparecerá un abanico de sabores que no se detectan en caliente.

Se parte en porciones y se sirve. Lo que sobre, dura en la nevera unos cuantos días.

Esta receta va dedicada a todas las madres, y especialmente a la mía. ¡Feliz día de la madre!

jueves, 3 de mayo de 2012

Trenza rusa

El otro día, paseando por el blog de Elena (Delicious Stories), vi una receta de Kanelbullar cuyo relleno me pareció perfecto para una trenza rusa.


Ingredientes para la masa
200 g de harina
30 g de azúcar
75 ml de leche
3 g de levadura de panadero seca (medio sobrecito)
3/4 de huevo batido
30 g de mantequilla en pomada
una pizca de sal

Ingredientes para el relleno
1 manzana
50 g de pasta de almendras
20 g de azúcar moreno
media cucharadita de canela en polvo

Se diluye medio sobrecito de levadura seca de panadero en la leche a temperatura ambiente y se deja reposar.

En un cuenco, se mezclan todos los ingredientes y se añade la leche con levadura. Se amasa durante 5 minutos y se forma una bola que se deja reposar durante, al menos, una hora.

Para el relleno, se corta la manzana en trocitos muy pequeñitos (o se ralla) y se mezcla con la pasta de almendras, el azúcar y la canela. He añadido, además, unas gotas de zumo de limón, para que dure más tiempo la manzana sin oxidarse.

Pasado el tiempo de reposo, se extiende la masa en un rectángulo y se cubre con el relleno. Se enrolla (como un brazo de gitano) y se corta a lo largo en dos partes. Éstas se enrollan la una sobre la otra, formando una especie de trenza o cordón. Se pone sobre una bandeja de horno empapelada y se deja crecer durante otra hora.

Antes de meterla en el horno, se pinta con el 1/4 de huevo sobrante y se espolvorea con almendras.

Se hornea a 180º durante 25 minutos.


Hoy hubiese cumplido mi abuelo 91 años... Todos le echamos de menos pero, sobre todo, mi abuela y mi madre, que espero que hoy no lo pasen muy mal.

¡Feliz día!

martes, 1 de mayo de 2012

Galletas Olivia

Soy adicta a las galletas María integrales de Hacendado. Desde hace años, siempre que entro o salgo de la cocina, tengo que coger dos galletitas con una onza de chocolate. Ahora para mí las galletas María ya no son las de Fontaneda, ni las de Marbú, sino estas deliciosas galletitas secas, marrones y mucho menos dulces y aromáticas que las otras.

La galleta María fue creada por la panadería Peek Freans en Londres en 1874 para conmemorar el matrimonio de la Gran Duquesa María Alexandrovna de Rusia con el duque de Edimburgo. Se hizo popular en toda Europa, sobre todo en España donde, tras la Guerra Civil española, la galleta se convirtió en un símbolo de la recuperación económica de España después de que las panaderías produjeran cantidades masivas para consumir el excedente de trigo.


Ingredientes
50 g de harina integral
25 g de harina blanca
20 g de azúcar moreno
10 g de huevo
10 g de aceite de oliva
un poquito de miel (la punta de una cucharita)
una pizca de sal
una punta de cuchillo de levadura química
leche

Seguramente, para el sabor, sería más adecuado poner un aceite vegetal más suave, como el aceite de girasol, pero en casa no compro...


Se mezclan los ingredientes y y se añade leche hasta que la masa pueda formar una bola (he necesitado 3 chorrines).

Se extiende sobre una superficie levemente enharinada y se amasa con un rodillo hasta que el grosor de la galleta es menor de un milímetro.

Con un molde se cortan las galletas y se agujerean con un tenedor.

Se hornean durante 10 minutos a 180º.


El resultado son unas riquísimas galletas. En el horno a mí me olían a Estados Unidos (pero no sé ni a qué, ni por qué). En boca, recién salidas del horno, me recuerdan a los muffins de quinoa y, en frío, son mas saladitas. Y, por su ligereza, me han convencido mucho. Eso sí, no son galletas María... si acaso, galletas Olivia.


¡Feliz desayuno!