El shortbread es un tipo de galleta tradicional de Escocia. Se elabora sin levadura, con una parte de azúcar blanco, dos partes de mantequilla y tres partes de harina. Tradicionalmente se hacía con harina de avena, y puede llevar otros ingredientes como arroz o harina de maíz para alterar la textura.
Según lo anterior, si utilizo 150 g de harina, tendría que utilizar 100 g de mantequilla y 50 g de azúcar... Me encantan las galletas de mantequilla, pero me gustan demasiado. Si se reduce la mantequilla, el sabor puede llegar a ser parecido si la mantequilla utilizada es sabrosa, pero el tacto no lo es, volviéndose unas galletas mucho más duras. ¿Y cómo conseguir una receta light? Se me han ocurrido varias ideas, que todavía tengo que experimentar. Aquí va la primera de ellas, en la que he sustituido parte de la mantequilla por leche desnatada. Tanto en tacto como en sabor no he obtenido una diferencia apreciable. ¡Tenéis que probarlo!
Ingredientes
70 g de harina de arroz
80 g de harina de trigo
50 g de mantequilla
50 ml de leche desnatada
25 g de azúcar glace
20 g de azúcar blanco
aroma de vainilla
sal
Se mezclan todos los ingredientes. Se hace una bola y se mete en la nevera. Como parte de la mantequilla ha sido sustituida por leche, la masa puede estar algo pringosa incluso al salir de la nevera. Habrá que manejarla con cucharas o simplemente se enharinan las manos.
Se da forma a las galletas y se introducen en el horno a 160º durante 20 minutos. Se dejan enfriar en una rejilla y se decoran con chocolate blanco y arándanos deshidratados.
Estas galletas dan mucho juego, cambiando las proporciones de las diferentes harinas, alterando las proporciones y texturas de los azúcares y, por último, jugando con los lácteos. ¿Os animáis a jugar con los shortbread?
Podéis encontrar otra versión estupenda de shortbread en el blog de Paula (En mi enredadera).
¡Feliz semana!
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martes, 8 de mayo de 2012
martes, 31 de enero de 2012
Scones de arándanos
Para hoy una receta rápida. No pensaba publicar una entrada y, además, es casi repetida, pero me ha quedado tan rica la cena, que ¡¡quería compartirla!!
Por la tarde me he encaprichado con cenar scones. Y dicho y hecho.
He seguido la receta de scones que ya hice y me ha vuelto a resultar estupenda. Esta vez, además, he añadido una pizca de sal (creo que sin ella falta algo) y 20 g de arándanos deshidratados.
Se extiende la masa, quedando con un grosor de unos 2 cm. Esta vez los he recortado en circunferencias algo más grandes, con un diámetro de unos 6 cm y, por lo tanto, los he tenido que dejar 15 minutos en el horno, para que no salgan crudos, a 170º.
Rellenos de nata estaban para chuparse los dedos.
¡Feliz semana!
Por la tarde me he encaprichado con cenar scones. Y dicho y hecho.
He seguido la receta de scones que ya hice y me ha vuelto a resultar estupenda. Esta vez, además, he añadido una pizca de sal (creo que sin ella falta algo) y 20 g de arándanos deshidratados.
Se extiende la masa, quedando con un grosor de unos 2 cm. Esta vez los he recortado en circunferencias algo más grandes, con un diámetro de unos 6 cm y, por lo tanto, los he tenido que dejar 15 minutos en el horno, para que no salgan crudos, a 170º.
Rellenos de nata estaban para chuparse los dedos.
¡Feliz semana!
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