La elección del queso fresco utilizado influye muchísimo en la textura de la quesada. Si se utiliza queso tipo Philadelphia, se convierte en una New York cheesecake. Con queso fresco tipo Burgos, se convierte en una tarta de queso típica española. Descubrí que con la cuajada, se obtiene una auténtica quesada.
Ingredientes
1 kg de cuajada
225 g de azúcar
125 g de maicena
80 g de mantequilla en pomada
2 huevos
ralladura de medio limón
3 cucharaditas de levadura en polvo
una ramita de canela
En un recipiente se ponen todos los ingredientes (menos la canela) y se baten, sin necesidad de que desaparezcan todos los grumos.
Elegid un molde cuadrado o rectangular acorde a la cantidad hecha. Cuando hago la receta entera, suelo utilizar unos moldes de aluminio que venden en los supermercados. En éstos queda genial. Esta vez he hecho media receta y he utilizado un molde de Pyrex engrasado con mantequilla.
Se vuelca la mezcla en el molde y se coloca la canela, partida en trocitos de 2 cm de largo, en distintas partes de la quesada.
Se hornea durante 40 minutos a 180º y al sacarla se quitan los palitos de canela. Se deja enfriar, pues según se vaya templando aparecerá un abanico de sabores que no se detectan en caliente.
Se parte en porciones y se sirve. Lo que sobre, dura en la nevera unos cuantos días.
Esta receta va dedicada a todas las madres, y especialmente a la mía. ¡Feliz día de la madre!