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domingo, 7 de abril de 2013

Quesitos de shortbread con chocolate


Hace tiempo que no hago shortbread y quería que esta vez tuvieran una apariencia diferente. He variado, además, la receta, simplificándola algo y aumentando la cantidad de harina de trigo.

Ingredientes (para 28 quesitos)
100 g de harina de trigo
50 g de harina de arroz
50 g de mantequilla
50 g de leche desnatada
40 g de azúcar glace
aroma de vainilla
sal
20 g de chocolate negro para decorar


Se mezclan todos los ingredientes y se forma una bola que se deja reposar 15 minutos en la nevera.

Con un rodillo se aplana la masa y se recortan círculos de 8 cm de diámetro y se ponen sobre una bandeja de horno engrasada con mantequilla. Con un cuchillo se marca la galleta en cuatro y con un palillo se hacen hendiduras en la superficie.

Se hornean las galletas durante 25 minutos a 160º. Nada más abrir el horno, se cortan las galletas en los quesitos y se dejan enfriar en una rejilla.

Al baño maría se deshace el chocolate negro y se pinta la puntita de los quesitos con el chocolate con ayuda de una espátula. Se colocan, de nuevo, sobre una rejilla hasta que el chocolate endurezca.


¡Feliz semana!

jueves, 30 de agosto de 2012

Scones integrales con semillas de amapola


Desde luego el verano es un buen momento para probar todo tipo de verduras, hortalizas, legumbres y demás en ensaladas y dejar el horno y las sartenes para otro momento. Pero yo no lo puedo remediar y el cuerpo me pide siempre pan. Una opción son los scones, rápidos de hacer (pues no necesitan ningún tipo de fermentación) y buenos sustitutos del pan.

Esta receta está pensada para una cena de dos personas. Los scones son contundentes, con lo que mejor no abusar. A mí me gusta acompañarlos de un buen postre :-)


Ingredientes
125 g de harina integral *
60 g de buttermilk *
20 g de mantequilla *
10 g de azúcar moreno *
una pizca de sal
1 punta de cuchillo de levadura química
2 cucharadas de semillas de amapola *
[* productos ecológicos]

En un mortero se machaca el azúcar moreno para que resulte más fino. Si no se tiene buttermilk en casa, se vierte la leche en un cuenco y se deja reposar durante 10 minutos con un chorrito de limón.

Se mezclan todos los ingredientes en un recipiente hasta conseguir una masa homogénea. En este caso es mejor no mezclar con la mano para que la mantequilla no se derrita.

Se pueden formar  los scones con la mano, simplemente partiendo la masa en 3 (sí, la receta es sólo para 3 scones) y redondeando un poco la superficie, o con un cortagalletas.

Los scones se hornean durante 15 minutos a 170º. Se apaga el horno y se dejan 5 minutos más en el horno antes de sacarlos.

Para tomar, están riquísimos con cualquier relleno, dulce o salado (aquí tenéis unas cuantas ideas más para rellenar).



¡Feliz semana!

sábado, 16 de junio de 2012

Shortbread sin lactosa

Las galletas shortbread dan lugar a mucho juego, cambiando las proporciones de diferentes harinas y azúcares. Yo, además, juego con la mantequilla cambiándola por diferentes líquidos para hacerlas menos pesadas (en el blog, ya publiqué otra versión de shortbread hace un mes).


Ingredientes
70 g de harina de arroz
80 g de harina de trigo
20 g de azúcar glace
25 g de azúcar blanco
80 ml de bebida de soja
aroma de vainilla
sal

Se mezclan todos los ingredientes en un cuenco y se hace una bola. Para que ésta sea más fácilmente manejable, se deja reposar 30 minutos en la nevera.

Se extiende la masa de shortbread sobre una bandeja de horno empapelada en forma de galleta gigante. Con el palo de una cuchara de madera se aplasta, creando surcos sobre la masa. Para que la cuchara no se pegue a la masa, se pasa primero el palo por azúcar glace o harina. Después, con un tenedor, se dibuja el borde de la galleta.

Se introduce en el horno precalentado a 160º durante 20 minutos.

Recién sacada la galleta del horno, cuando todavía está caliente, pero con cuidado de no quemarnos, se corta la galleta en triangulitos y se deja reposar hasta que temple.

De todas formas, por cortarla antes de que repose, a mí me da la sensación de que el corte queda feo, como crudo, aunque luego por dentro no están así. ¿Algún truco para que esto no ocurra?

El resultado es una galleta más abizcochada que las shortbread tradicionales, pero también riquísima!


¡Feliz día!

martes, 8 de mayo de 2012

Shortbread

El shortbread es un tipo de galleta tradicional de Escocia. Se elabora sin levadura, con una parte de azúcar blanco, dos partes de mantequilla y tres partes de harina. Tradicionalmente se hacía con harina de avena, y puede llevar otros ingredientes como arroz o harina de maíz para alterar la textura.


Según lo anterior, si utilizo 150 g de harina, tendría que utilizar 100 g de mantequilla y 50 g de azúcar... Me encantan las galletas de mantequilla, pero me gustan demasiado. Si se reduce la mantequilla, el sabor puede llegar a ser parecido si la mantequilla utilizada es sabrosa, pero el tacto no lo es, volviéndose unas galletas mucho más duras. ¿Y cómo conseguir una receta light? Se me han ocurrido varias ideas, que todavía tengo que experimentar. Aquí va la primera de ellas, en la que he sustituido parte de la mantequilla por leche desnatada. Tanto en tacto como en sabor no he obtenido una diferencia apreciable. ¡Tenéis que probarlo!

Ingredientes
70 g de harina de arroz
80 g de harina de trigo
50 g de mantequilla
50 ml de leche desnatada
25 g de azúcar glace
20 g de azúcar blanco
aroma de vainilla
sal

Se mezclan todos los ingredientes. Se hace una bola y se mete en la nevera. Como parte de la mantequilla ha sido sustituida por leche, la masa puede estar algo pringosa incluso al salir de la nevera. Habrá que manejarla con cucharas o simplemente se enharinan las manos.

Se da forma a las galletas y se introducen en el horno a 160º durante 20 minutos. Se dejan enfriar en una rejilla y se decoran con chocolate blanco y arándanos deshidratados.


Estas galletas dan mucho juego, cambiando las proporciones de las diferentes harinas, alterando las proporciones y texturas de los azúcares y, por último, jugando con los lácteos. ¿Os animáis a jugar con los shortbread?

Podéis encontrar otra versión estupenda de shortbread en el blog de Paula (En mi enredadera).

¡Feliz semana!

martes, 31 de enero de 2012

Scones de arándanos

Para hoy una receta rápida. No pensaba publicar una entrada y, además, es casi repetida, pero me ha quedado tan rica la cena, que ¡¡quería compartirla!!

Por la tarde me he encaprichado con cenar scones. Y dicho y hecho.



He seguido la receta de scones que ya hice y me ha vuelto a resultar estupenda. Esta vez, además, he añadido una pizca de sal (creo que sin ella falta algo) y 20 g de arándanos deshidratados.

Se extiende la masa, quedando con un grosor de unos 2 cm. Esta vez los he recortado en circunferencias algo más grandes, con un diámetro de unos 6 cm y, por lo tanto, los he tenido que dejar 15 minutos en el horno, para que no salgan crudos, a 170º.

Rellenos de nata estaban para chuparse los dedos.

¡Feliz semana!

sábado, 21 de enero de 2012

Scones con queso y membrillo

La semana pasada una amiga me regaló una cartulina con una receta de scones que le habían dado en una cafetería. La foto de la cartulina era tan apetecible que no he podido esperar mucho a hacer scones en casa. Pero, como suelo hacer, y no puedo remediar, no he seguido la receta. He cogido un poquito de aquí, otro poquito de allá y ¡¡¡¡han quedado impresionantes!!!!


Dicen que este bollo de pan escocés tomó su nombre de la Piedra del Destino (o Scone), el lugar donde se coronaba a los reyes escoceses. El scone original, de forma triangular, se hacía con copos de avena y se cocinaba a la parrilla. La versión actual se hace normalmente con harina y se hornea. Pueden tener varias formas: triangular, circular, cuadrada o de diamante. Pueden ser dulces o salados, con frutos secos, con dátiles, queso e incluso con patata.


A mí hoy me ha inspirado el queso con membrillo (¡que todavía me queda mucho!) y, después de haberlos probado, no se me ocurre nada mejor.


En un recipiente se mezclan 250 g de harina, 25 g de azúcar y 6 g de levadura química. Después se añaden 50 g de mantequilla fría en dadines y se mezcla hasta obtener una textura como de arena, con cuidado de que la mantequilla no se derrita. Por último se añade 125 ml de suero de mantequilla o buttermilk (si no se tiene se pone la leche en un vaso y un chorrito de zumo de limón y se deja reposar durante unos 10 minutos sin tocar la mezcla). Se remueve hasta que quede una masa homogénea pero no se amasa demasiado para que la mantequilla siga fría.

Se extiende la masa, quedando con un grosor de unos 2 cm. Se recorta con un cortagalletas de unos 4 cm de diámetro (o con un vasín, como he hecho yo) y se hornea durante 10 minutos a 170º.

Para tomarlos los he rellenado de queso manchego curado y dulce de membrillo.


¡Feliz fin de semana!